BakalAO Studios

¿Qué es BakalAO Studios?

Un escaparate técnico con cara de bacalao.

Cómo surgió la idea

Todo empezó con Apparcao. Quería una app para encontrar el coche aparcado y le puse un nombre de los de andar por casa. Le gustó a todo el mundo, a mí el primero.

Y cuando un nombre funciona, cuesta soltarlo. Los siguientes proyectos (Embolsao, Completao, Aggreao) heredaron esa seña de identidad desenfadada: nombres con sabor, acabados en «-ao», sin corbata ni jerga corporativa. A esas alturas ya era una manía, así que la convertí en método.

Entonces pensé: ¿y por qué no unirlos todos bajo un paraguas de marca de software? Y nació BakalAO Studios. Sí, con K, y no pienso dar más explicaciones.

La mascota es una raspa de bacalao con gorra de capitán y gafas de sol, y el lema lo dice todo: software sin espinas.

Por debajo, lo de siempre: más de 40 años picando código y, desde hace poco, la IA de compañera de fatigas. La experiencia dicta la arquitectura; la IA acelera la construcción.

Qué es (y qué no es)

Es

  • Un proyecto personal y una marca de autor, sin ánimo de lucro.
  • Un escaparate técnico: la vieja escuela del desarrollo dándole la mano a la vanguardia.
  • La prueba de que un veterano y un buen puñado de herramientas de IA sacan aplicaciones rápidas, eficientes, robustas y completas.

No es

  • Una startup: ni rondas de financiación, ni salir a bolsa, ni unicornios.
  • Una consultora con corbata. Aquí nadie dice «sinergias».
  • Un sitio donde se pivota. Los pivotes me dan mareo.

Quién soy

Retrato de Joan Vilariño: melena larga, barba canosa y gafas de pasta, con cielo azul de fondo

Soy Joan Vilariño (con ñ, sí; si tu teclado se rebela, «Vilarino» también vale) y llevo más de 40 años picando código: machacateclas oficial, veterano y orgulloso.

Me van el Heavy (cuanto más alto, mejor), el World of Warcraft (de ahí salen los addons), todos los gadgets tecnológicos del mundo mundial y la programación sin fronteras: me da igual el lenguaje, la plataforma o la década; si hay algo que construir, me apunto.

Soy directo, honesto y bastante irónico (mis amigos dirían «troll», y no les falta razón). Pero en lo técnico voy en serio: repositorios, bases de datos, APIs y paso a producción con la tranquilidad de quien lleva 40 años resolviendo problemas. Se puede ser un cachondo y escribir código que no se cae.

¿Quieres ver en qué anda metido el bacalao?